Repaso espaciado, memoria de trabajo y memoria a largo plazo


En este artículo veremos los conceptos de memoria de trabajo y memoria a largo plazo, así como la técnica de estudio del repaso espaciado.

Memoria de largo plazo

La memoria de largo plazo es en donde se almacenan no sólo recuerdos de experiencias vividas, sino también aquellas cosas (palabras, datos, conocimientos, conceptos) que por medio de la práctica y la repetición quedaron permanentemente grabados.

La analogía con la memoria de largo plazo es la de una gran bodega y cajas apiladas en anaqueles. De igual forma, este tipo de memoria se encuentra distribuida por casi todo el cerebro.

Memoria de trabajo

La memoria de trabajo es la parte del cerebro que utilizamos para resolver problemas inmediatos, tomar decisiones, recordar un número telefónico, entender nuevos conceptos.

Es decir, es un área de memoria relacionada con lo que se está procesando de manera inmediata. Se localiza principalmente en la corteza prefrontal, aunque existen conexiones hacia otras áreas del cerebro.

Por supuesto, al utilizar la memoria de trabajo podemos también accesar datos guardados en nuestra memoria permanente para ayudarnos a resolver algún problema.

Por ejemplo, si necesito calcular una tasa de interés, puedo recordar la fórmula (si la aprendí y se encuentra en mi memoria de largo plazo) o puedo al menos ingresar en la fórmula que me presentan el dato de que un año cuenta con 360 días (para efectos de cálculos de tasas de interés).

Se pensaba que nuestra memoria de trabajo podía almacenar de forma temporal al menos siete artículos o datos o conceptos. Sin embargo, en la actualidad se cree que son tan sólo de tres a cinco pedazos de información con los que puede trabajar al mismo tiempo.

Es decir, podemos mantener en la memoria inmediata una lista de cinco artículos a comprar cuando estemos en el supermercado, o cinco números telefónicos, o cinco oraciones no muy largas.

La cuestión con la memoria de trabajo es que necesitas de repetir para mantener presente la información. Por ejemplo, en la antigüedad, si un chico o una chica te daba su número telefónico, debías repetirlo constantemente para que no se te olvidara hasta que pudieses anotarlo en un papel.

También se ha encontrado que podemos mantener en memoria dos segundos de habla de una conversación, si repetimos las palabras de forma silenciosa.

De igual manera, si nos presentan una serie ininterrumpida de dígitos, podremos recordar de forma inmediata los últimos tres a cinco dígitos (aproximadamente dos segundos de información).

Sin embargo, aunque estamos limitados a tres a cinco espacios para mantener información en la memoria de trabajo, las investigaciones también demuestran que podemos agrupar datos.

Por ejemplo, la lista de seis palabras: escritorio, pelota, pecera, cuaderno, antena y lámpara, se puede agrupar en pares y tenemos escritorio-pelota, pecera-cuaderno y antena-lámpara, que sólo ocupan tres espacios de memoria.

Memoria corporal

Se dice que existe otro tipo de memoria: la del cuerpo. Sin embargo, ésta es una teoría que raya en la pseudociencia, ya que no existe prueba alguna de que algún otro tejido, fuera del cerebro, pueda almacenar recuerdos.

Repaso espaciado

La manera de lograr que el conocimiento, datos, conceptos, se quede de forma permanente en la memoria a largo plazo es por medio de la repetición espaciada. Esta técnica consiste en repasar lo ya estudiado en los siguientes días.

Por ejemplo, el método Pimsleur para enseñar idiomas utiliza el siguiente espaciamiento en la repetición de palabras:

  • 5 segundos, 25 segundos, 2 minutos, 10 minutos, 1 hora, 5 horas, 1 día, 5 días, 25 días, 4 meses, y 2 años.

El método Pimsleur utiliza lecciones de audio en las que la repetición puede manejarse con mayor precisión. Lo mismo sucede con los métodos por computadora.

Sin embargo, no existe un espaciamiento estándar. Lo que importa es que que vuelvas a estudiar lo aprendido, dejando pasar algunos días.

Después, para mantenerlo al alcance en la memoria, lo deberás estudiar de nuevo a la semana siguiente o dos semanas, después al mes y reestudiar el material a los seis meses y dos años después.

En realidad tú decides el espaciamiento, lo que sea lógico para ti. Lo que es importante es que este método funciona para grabar de forma permanente el conocimiento en tu memoria de largo plazo.

Por ejemplo, Duolingo es una aplicación gratuita para aprender idiomas que utiliza la técnica de aprendizaje del repaso espaciado.

Método de Leitner

El método de Leitner para el estudio y memorización utiliza también la técnica de repaso espaciado y se ayuda además de tarjetas (flashcards). El uso de las tarjetas consiste en pequeñas tarjetas de papel en las que se escribe la pregunta en el anverso y la respuesta en el reverso.

Si utilizas tres cajas, señaladas como 1, 2 y 3, en la caja 1 tendrás las tarjetas con las que todavía cometes errores, y al otro extremo, en la caja 3, tendrías las preguntas que ya dominas.

Entonces, puedes escoger estudiar las tarjetas de la caja 1 todos los días, las de la caja 2 cada tercer día y las de la caja 3 cada cinco días.

Si tomas una tarjeta de la caja 1 y la contestas de forma correcta, la promueves a la caja 2.

Cuando te toque revisar las tarjetas de la caja 2, si respondes correctamente la pregunta en la tarjeta, la promueves a la caja 3, pero si fallas al contestar, la regresas a la caja 1.

De igual manera, si fallas al contestar una tarjeta de la caja 3, la pasas a la caja 2 (si la respondiste bien la dejas en la caja 3).

Este método permite al estudiante enfocarse en las preguntas o temas o ejercicios que más dificultad le presentan y en consecuencia, ayuda a reducir el tiempo de estudio.


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