Ilusión de competencia: Sobrestimando tus capacidades


En este artículo veremos algunas otras técnicas de estudio y aprendizaje, como el recordar, realizar minipruebas y la utilidad de cometer errores, y también nos haremos conscientes sobre el peligro que significa la ilusión de competencia, o el sobrestimar tus habilidades.

Recordar

La práctica común cuando intentamos aprender algo es leer y después, volver a leer y releer con la idea de que así lo memorizaremos y entenderemos mejor.

Sin embargo, las investigaciones demuestran que es preferible recordar lo estudiado para aprender.

Es decir, una vez terminada la primera lectura o sesión de estudio, cerrar el libro y tratar de recordar las ideas o datos del material. Practicar la solución de problemas si así lo requiere la materia. Estudiar de nuevo y de nueva cuenta, recordar los conceptos estudiados sin utilizar el libro.

El acto de recuperar de memoria los conceptos estudiados o practicar la solución de problemas sin consultar la respuesta o pasos intermedios, ayuda al aprendizaje profundo y también a la formación de fragmentos o pedazos de información que podremos utilizar posteriormente para generar mayores fragmentos.

Una técnica de estudio que utiliza el concepto de recordar, por medio de tarjetas, es el método de Leitner.

Mapas mentales, releer, resúmenes, resaltar y subrayar

Cabe notar que la popular técnica de realizar mapas mentales como ayuda de estudio, no ofrece mejores resultados que practicar y recordar. Como tampoco funciona mejor el realizar resúmenes.

Una diferencia importante entre recordar y releer es que recordar es un método activo, mientras que releer es pasivo.

El método activo permite reforzar las conexiones y caminos neuronales sobre lo que estamos aprendiendo.

Releer es una técnica más aplicable al método de estudio del repaso espaciado, que nos permite volver en permanente lo aprendido. Sin embargo, cuando apenas estamos tratando de entender los conceptos e ideas principales para avanzar en el estudio, es mejor utilizar esta técnica de recordar.

Resaltar el texto con un marcador amarillo, o subrayar, son también técnicas de estudio con las que hay que tener cuidado ya que pueden resultar engañosas, ilusorias.

Las investigaciones muestran que el acto de mover mucho la mano resaltando o subrayando las partes que creemos importantes de un texto, nos puede llevar a pensar que hemos puesto en memoria dicha información, cuando en realidad no es así.

En otras palabras, subrayar y remarcar nos engaña al creer que estamos estudiando de forma activa, cuando en realidad es un método pasivo.

Por otro lado, realizar notas al margen, reexpresando con nuestras palabras las ideas principales del párrafo, es una mejor técnica que subrayar y resaltar (Jeffery Karpicke, Universidad de Purdue).

Ilusión de competencia

Es muy importante que al estudiar y practicar la solución de problemas, seas quien lo haga y resuelva, y no el autor del libro.

En otras palabras, cuando vemos la solución o los pasos intermedios para llegar a ella, nos resulta muy sencillo creer que estamos entendiendo cómo hacerlo, cuando tan sólo es una ilusión.

No es sino hasta que lo intentamos nosotros mismos, sin ayuda del libro, que estaremos profundizando nuestro entendimiento y estaremos también creando los caminos neuronales en nuestro cerebro, creando fragmentos, que podremos utilizar como elementos de un entendimiento o solución mayor.

Es decir, la información necesaria para resolver el problema o contestar la pregunta debe estar de forma persistente, permanente, en tu memoria.

El simple acto de echar un vistazo a la respuesta es uno de las mayores ilusiones de competencia: creemos que sabemos o entendimos, pero no.

Esfuerzo infructuoso

El dedicar mucho esfuerzo en aprender un material no garantiza que lo haremos.

Mientras tengamos el libro abierto, o Google, estaremos cayendo en la ilusión de que dicho material ya está firmemente grabado en nuestra memoria, cuando no es así.

El estudiante debe utilizar las técnicas adecuadas para garantizar que lo estudiado sea aprendido y comprendido.

Minipruebas

La mejor forma de asegurarte de que no te estás engañando al creer que entiendes cuando no, es realizar minipruebas de tus conocimientos y habilidades.

Para lo anterior puedes utilizar las tarjetas de Leitner que mencionamos al principio. O puedes pedirle a alguien que te haga preguntas del libro y verificar tus respuestas.

Y si ya lo notaste, las minipruebas cumplen la misma función que la técnica de recordar.

Ambas promueven el aprendizaje a largo plazo y nos permiten darnos cuenta de si realmente estamos entendiendo y grabando en memoria el material.

La ventaja de cometer errores

¿Para qué esperar al día del examen? Es mejor realizar minipruebas y así, si te equivocas, puedes darte cuenta en qué y verificar o reafirmar tu conocimiento.

Si vuelves a equivocarte en los mismo, sabes entonces que debes dedicar más tiempo a estudiar dicho tema, o buscar quién te lo explique, dependiendo de qué se trate.

Sin embargo, si te explicaron y crees que ya lo entendiste, debes probar que así es, recordándolo y resolviéndolo sin ayuda y sin atisbar al libro.

Recordar material fuera de tu área normal de estudio

Una manera de afirmar en memoria lo aprendido es recordar el material cuando estemos en algún lugar distinto al que normalmente utilizamos para estudiar.

La justificación de lo anterior es que, cuando estudiamos, formamos apoyos sensoriales inconscientes que nos permiten recordar el material.

Sin embargo, si presentamos un examen lo haremos en un área distinta y con otros estímulos a nuestros sentidos.

Por lo tanto, es conveniente salir de la casa, al patio, caminar por la cuadra, ir a la tienda de la esquina, recordando lo estudiado.

Esto nos ayudará a reafirmar lo aprendido en una situación diferente a la que estamos acostumbrados y nos será útil el día del examen o cuando necesitemos de dicho conocimiento.


Inspirador por Aprendiendo a Aprender.

Técnicas de Estudio