Aprende observando


Mucho de lo que aprendemos desde que nacemos, comienza con la observación. Sin embargo, en algún punto del camino dejamos de darle la suficiente importancia a esta técnica de aprendizaje y preferimos aprender por otros medios.

Los bebés aprenden con sorpresas

Los investigadores de la universidad Johns Hopkins han tratado de dar respuesta a qué tanto ya sabemos al nacer y cuánto es lo que aprendemos observando.

Y han encontrado que, en el caso de los bebés, aprenden más con las sorpresas: cuando algo no concuerda con lo que aparentemente ya saben del mundo, lo prueban y aprenden más de esos eventos sorpresivos que de eventos en donde las cosas se comportan de acuerdo a lo esperado.

En este video puedes ver algunas de las pruebas.
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Por ejemplo, si una pelota aparentemente cruza una pared sólida, el bebé golpeará la pelota contra la mesa para comprobar. Del mismo modo, si un cochecito aparentemente flota en el aire, el bebé tirará el objeto al piso para verificar si flota también. En otras palabras, constantemente están observando y realizando experimentos de física.

Por otro lado, recordemos que el aprendizaje también nos puede conducir al sesgo cognitivo. Para evitarlo, podemos utilizar el aprendizaje entrelazado.

Una imagen vale más que 1237 palabras

Aprendemos a utilizar los cubiertos observando. Si trato de explicarte con palabras o aquí con texto, cómo partir y pelar un aguacate, será más complicado y menos efectivo que si te muestro cómo hacerlo, en persona o con un video.

Y lo aprenderás enseguida.

Incluso con habilidades complejas como el lenguaje, éste “se aprende observando el comportamiento de otras personas”.

Los políglotas, por ejemplo, no sólo estudian el idioma de manera formal: vocabulario, ortografía, gramática, sino que también utilizan películas y programas de televisión para aprender las palabras y expresiones que usan los nativos en contextos cotidianos y así aprender con el ejemplo, observando.

Y por supuesto, para dominar y afinar el acento, lo mejor es ir a vivir al país por un tiempo y sumergirse en la cultura y el idioma.

Se ve muy fácil

Si alguna vez has observado a algún experto realizar alguna actividad: surfear, hacer suertes con la patineta, gimnasia, bailar salsa, meter la pelota en la canasta, meter un penalti en la portería o hacer una escaramuza, es muy probable que pienses: eso se ve muy fácil.

Cuando algo se ve fácil es porque estamos observando a una persona que ha dominado la destreza de movimientos necesaria para realizar dicha actividad a la perfección por medio de la práctica deliberada.  

Si queremos llegar a ese nivel, nos será más sencillo y rápido lograrlo si observamos y aprendemos del experto: si estudiamos sus movimientos.

Y aunque damos por sentado que muchas profesiones se aprendan observando, como la del herrero, artesano, luthier y similares, se nos escapa que existen otras en las que podemos dar pasos agigantados si observamos cómo lo hace una persona con experiencia, como en las ventas, las negociaciones, las entrevistas de personal y muchas otras actividades del índole intelectual.

Incluso podemos aprender a estudiar si observamos cómo lo hace alguien que tenga un buen desempeño académico.   Hace poco escribí sobre cómo estudian las personas inteligentes y en retrospectiva, podemos deducir el método como:

  • Dedica tu total atención durante la clase.
  • Entrega todas tus tareas.
  • No faltes a clase.

Las cuatro etapas del aprendizaje por observación

El aprendizaje por observación tiene, por supuesto, un gran componente social: si veo que a un compañero de trabajo lo corren por llegar tarde, y yo también lo he estado haciendo, no necesito que venga nadie a explicarme que si vuelvo a llegar tarde me van a correr. Y corrijo mi conducta.   Este proceso sigue cuatro etapas, de acuerdo con el psicólogo Albert Bandura.

Atención

Por supuesto, lo primero es poner atención para sí observar con detalle la conducta o habilidad que queremos aprender.

Los investigadores señalan que si la persona a quien observamos es atractiva o la consideramos importante, le prestaremos más atención a lo que diga o haga.

Por eso la publicidad utiliza personas atractivas o diremos haber aprendido más con un taller de un deportista reconocido que con un entrenador cualquiera.

Retención

Una vez que observamos, debemos retener en memoria lo aprendido.

Existen varios factores que afectan nuestra memoria, como:

  • La motivación: si estamos motivados para aprender, si tenemos el interés, retendremos de mejor manera en memoria lo observado.
  • La interferencia: si existen cosas que nos distraigan, que nos roben la atención, retendremos menos en memoria lo observado. Aunque suene uno a disco rayado, el mayor distractor es el celular, porque las personas no se despegan del aparato ni por un segundo.
    Sin embargo, existen muchos otros distractores: cada cosa que estimule alguno de nuestros cinco sentidos y que no esté directamente relacionado con lo que estamos aprendiendo, se convierte en un distractor.
  • El retraso en la ejecución: si dejamos pasar mucho tiempo desde que observamos la conducta o habilidad hasta que la ejecutamos por nosotros mismos, disminuirá la eficacia de nuestra imitación y también se nos olvidará.

Reproducción

El siguiente paso es reproducir lo observado.

Por supuesto, en un inicio la brecha entre nuestras habilidades y capacidades y las de quien observamos será enorme.

Debemos entonces practicar de forma consciente e intentar reproducir de la manera más exacta lo que hemos aprendido mediante la observación.

Como se comentó arriba, si dejamos pasar mucho tiempo entre la observación y la
reproducción, disminuirá nuestro desempeño.

Motivación

Por supuesto, sin motivación suficiente no imitaremos el modelo observado.

Tomemos como ejemplo los espectadores de cualquier deporte, ¿cuántos de ellos que atienden cada fin de semana a los partidos y observan cómo juegan los mejores, están motivados lo suficiente como para intentar el deporte por su cuenta y convertirse en un profesional? Albert Bandura identificó que es más probable que imitemos la conducta observada si:

  • el modelo observado fue recompensado por sus acciones,
  • cuando el modelo tiene la misma edad y sexo que uno, o si comparte intereses similares,
  • cuando vemos que el modelo tiene más conocimientos y habilidades,
  • la persona tiene un estatus más alto que el de uno,
  • la personas es considerada una autoridad en el tema,
  • no estamos seguros de nuestro propio conocimiento y habilidad,
  • si la situación es ambigua y no estamos seguros de qué hacer.

Sobra decir que si en nuestro entorno observamos comportamientos como fumar, beber, comer en exceso, es muy probable que terminemos copiando dichas conductas: así de poderoso es el aprendizaje por observación.

Sin embargo, también podemos utilizar de forma consciente y deliberada esta conducta de observación como una técnica y herramienta de aprendizaje para mejorar nuestro desempeño en actividades físicas o intelectuales.


Referencias:

Técnicas de Estudio